
¿Es consciente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo de la precaria situación económica que padecen los guineanos?
Share your love
En muchos países, los gobiernos suelen negar la crisis mientras buscan soluciones. No es el caso de Obiang: aquí ya no hay soluciones. Reconoció hace tiempo que Guinea Ecuatorial atraviesa una crisis, pero lo que no parece saber, o prefiere ignorar, es la realidad diaria dentro de los hogares.
En el día de ayer, más del 80% de los alumnos no se han matriculado porque sus padres no tienen ingresos ni trabajo. SEGESA anunció el corte de suministro eléctrico para quienes tienen facturas pendientes. ¿Cuántas casas quedarán con luz? Muy pocas. No hay dinero, no hay forma, y cada día es más duro: hoy peor que ayer. Y de todo esto, nadie habla.
En cambio, lo que se repite hasta el cansancio en los informativos son las resoluciones que actualizan las directivas distritales de Malabo, Riaba, Annobón, Luba… ¿Y quién come de eso?
Los problemas reales siguen sin atenderse: salud, hambre, escolaridad (bastaría con desbloquear tres millones de euros para subvencionar matrículas), vivienda, agua potable. Mientras tanto, en la televisión vemos reuniones interminables en las que se promete el paraíso, cuando la vida del guineano común se parece cada día más a un infierno.
Este gobierno familiar nos está acabando. No podemos seguir permitiendo esta historia de “comisiones de seguimiento”. No más reuniones estériles: lo que el pueblo necesita son soluciones reales.
Mi punto de vista desde Guinea Ecuatorial









