Jeune Afrique revive el golpe fallido de Simon Mann contra Teodoro Obiang

Share your love


La revista francesa Jeune Afrique ha vuelto sobre uno de los episodios más oscuros y cinematográficos de la historia reciente de Guinea Ecuatorial: el fallido golpe de Estado de marzo de 2004, liderado por el exmilitar británico Simon Mann y un grupo de mercenarios a bordo de un Boeing 727 cargado de armas.

Según el reportaje publicado el 27 de julio de 2025 bajo el título “Le putsch était presque parfait”, la operación, cuya finalidad era derrocar a Teodoro Obiang Nguema Mbasogo e instalar en su lugar al opositor Severo Moto, fue detenida en el último momento debido a una avería técnica inesperada. A ese error logístico, el artículo lo bautiza con sorna como “le coup de la panne” (el golpe de la avería).

“Todo estaba listo, todo estaba en marcha. Hasta que una simple avería técnica hizo caer el castillo de naipes. La historia habría podido cambiar. Pero no cambió,” escribe Jeune Afrique.

La información repasa cómo más de sesenta hombres, muchos de ellos exmilitares británicos y sudafricanos, fueron detenidos en Harare (Zimbabue) mientras intentaban recoger un cargamento de armas destinado a facilitar el asalto final al poder en Malabo. Simon Mann fue condenado a siete años en Zimbabue y más tarde extraditado a Guinea Ecuatorial, donde pasó tiempo en la cárcel de Black Beach para terminar sirviendo al régimen que quiso derrocar.

El plan contaba, según investigaciones posteriores, con el respaldo financiero de figuras del mundo empresarial anglosajón, supuestamente interesadas en acceder a concesiones petroleras bajo un nuevo gobierno favorable. La operación habría incluido, además, la llegada de Severo Moto, entonces y a fecha de hoy exiliado en Madrid, como presidente provisional.

Jeune Afrique ofrece una reconstrucción basada en archivos judiciales, entrevistas antiguas y confesiones del propio Mann. El texto evita glorificar la operación, pero no deja de destacar la audacia logística del plan. Lo que no aborda en profundidad, como es lo esperado en esos casos, es la raíz de ese tipo de iniciativas: un país gobernado desde hace más de cuatro décadas por una dictadura que cierra cualquier vía legítima de alternancia política.

“El golpe no falló por falta de preparación política o militar, sino por una simple avería técnica. El avión no despegó como estaba previsto, y con él, se esfumó la última tentativa organizada para derrocar al régimen por la vía de las armas,” concluye el artículo.

El caso Simon Mann fue durante años silenciado o deformado en los medios estatales guineoecuatorianos, que lo utilizaban como pretexto para justificar purgas internas, redadas y nuevas campañas de miedo.

La reaparición de este relato en la prensa francófona, dos décadas después, es también una oportunidad para reflexionar sobre cómo el régimen ha conseguido que el único intento serio de derribar a Obiang venga de fuera… y no desde dentro.

Comparte tu aprecio
RadioMacuto
RadioMacuto
Artículos: 1484

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *