
¿Quiénes forman parte de la selección Nacional de fútbol de la República de Guinea Ecuatorial, el Zalang Nacional?
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Por José Eugenio Nsue
Cuando compartí el eslogan reivindicativo de los activistas de la Sociedad Civil que lanza cada primer viernes de mes para recordarnos lo obvio de que «Guinea Ecuatorial también es mía», con los grupos de WhatsApp en los que estoy y mis contactos, alguien preguntó que quién había dicho lo contrario; yo no le contesté. Me pareció, con esa pregunta, que o bien él no vivía en el país y no se enteraba de lo que ahí estaba pasando, o bien vivía en él pero se había puesto una venda en los ojos y taponado los oídos para no ver ni escuchar todo lo que pasaba, o quizás formaba parte del estatus quo de los que se han adueñado del país, repartido entre sus parientes como una herencia las parcelas de poder, las fuentes de riquezas así como los recursos naturales, además se atreven a repartir a su conveniencia los carnets de pertenencia a la nación; discriminan y separan a los guineanos según la región de procedencia, etnia o tribu, y según sean de su gremio o círculo de sus amistades.
No hace mucho, en el 2020 durante la pandemia del COVID-19, el Gobierno y el régimen criminal de los Obiang, desnaturalizaron a todos los guineanos que querían y tenían que retornar a sus países de residencia y lugares de trabajo, además de protegerse contra el COVID que azotaba el planeta y de todas las enfermedades ya que enfermarse en Guinea, es una muerte segura casi porque el país carece de todo absolutamente. No solo los desnaturalizaron quitándoles la nacionalidad guineana a los originarios, oriundos, algo insólito e inaudito. No contentos con ello, decidieron que su República de Guinea Ecuatorial no reconocía la doble nacionalidad de tal forma que todos los guineanos en esa condición, si no renunciaban la nacionalidad adquirida por residencia, automáticamente perdían la guineana. Frente a esa aberración, estupidez y cinismo (muchos de los que tomaron esa decisión tenían doble nacionalidad, igual que sus descendientes y parientes); una gran parte de la población gregaria, aborregada y enajenada, aplaudió ese despropósito y arremetió contra los guineanos residentes en el extranjero y con la doble nacionalidad con insultos y descalificaciones; les llamó de todo, desde «insolidarios», «comepatatas», «traidores», «cobardes», «antipatrióticos»…
Mirad por dónde; resulta que la columna vertebral de la Selección Zalang Nacional la conforman mayoritariamente jugadores con la doble nacionalidad. De los 26 jugadores seleccionados, 20 (77%), tienen doble nacionalidad: 19 españoles: Jesús OWONO (ALAVÉS), Aitor EMBELA (C.D. SONEJA), Saúl COCO (U.D. LAS PALMAS), Hugo BUYLA (SAMPDORIA PRIM.), Marvin ANIEBOH (C.D. ILLESCAS), Carlos AKAPO (SAN JOSÉ EARTHQUAKES), Emilio NSUE (C.F. INTERCITY), Néstor SENRA (R. AVILÉS INDUSTRIAL), José MACHÍN (AC. MONZA), Pablo GANET (C.D. ALCOYANO), Jannik BUYLA (S.D. LOGROÑÉS), Álex BALBOA (S.D. HUESCA), Iban SALVADOR (MIEDŹ LEGNICA), Josete MIRANDA (NIKI VOLOV), Charles ONDO (HUDDERSFIELD TOWN B), Salomón OBAMA (SANTA COLOMA), Luis ASUÉ (SC. BRAGA B), Óscar SIAFA (US. ALESSANDRIA CALCIO 1912) y Noé ELA (C.D. NUMANCIA); y un camerunés, Federico BIKORO, que juega en Túnez en C. AFRICAIN TUNIS. De los 26, 25 (96%) juegan en el extranjero; el único que viene de Guinea, es José NABIL y juega en el equipo de uno de los cuñadísimos, Cándido NSUE OKOMO, CANO SPORT. Los cinco restantes que sólo tienen la nacionalidad guineana: Santiago ENEME, juega en MFK VYSKOV, Fede NGUEMA en el FC. BĂLTI, Manuel SAPUNGA en el POLOKWANE CITY FC, Esteban OROZCO en el ASCS FC ARGES y Basilio NDONG que juega en UNIVERSITATEA CRAIOVA.
Esos jugadores se han hecho profesionales lejos del país, sin la ayuda del régimen; son hijos de guineanos que en el 2020 fueron insultados y denigrados por vivir en el extranjero. Los que ahora defienden los colores de la bandera nacional, hacen que el Himno Nacional suene por todo lo alto y son el orgullo patrio, son hijos de aquellos que tuvieron que salir a buscarse las habichuelas lejos, muy lejos de su país, han tenido que trabajar en lo que fuera para sacar adelante a sus familias, apostar por sus hijos, aguantar frío, calor, nevadas, temporales y lluvia, han preferido privarse de lujos y excesos para que sus hijos pudiesen alcanzar sus metas, realizar sus sueños. Aquí los tenemos haciendo felices a todo el país que a penas conocen, han vivido, ni se han beneficiado de nada, sus padres tampoco.
No hace mucho, los familiares de Obiang que también ocuparon la Federación Ecuatoguineana de Fútbol y Secretariado de Estado de Deportes, se les ocurrió fabricar una selección con mercenarios a base de talonario y regalando pasaportes guineanos a marfileños, cameruneses y brasileños que no sabían nada de Guinea, ni su capital; el Himno Nacional les sonaba a chino; asimismo traían a entrenadores foráneos prometiéndoles grandes cantidades de dinero que no pagaban, ni ofrecen la mitad de aquellas sumas de dinero al actual seleccionador, Juan MICHÁ, que lo está haciendo genial.
Ahora la doble nacionalidad ya no es un delito, ni un sambenito con el que señalar como a los judíos por los nazis a los cobardes y enemigos de la patria.
Estos son los hechos y la realidad de nuestro país; ¿significa que no debemos apoyar a la Selección Zalang? Por supuesto que sí; son nuestros hijos. ¿Debemos estar orgullosos de nuestros jugadores? Totalmente. No obstante, había que sacar algunas conclusiones y aprender de esta realidad para evitar confusiones deliberadas e interesadas:
PRIMERA CONCLUSIÓN: con la actuación de esos nuestros jugadores, estamos demostrando que los guineanos no somos seres inferiores que nadie; si actuamos y nos esforzamos como los demás, podemos obtener resultados positivos como los demás países.
SEGUNDA CONCLUSIÓN: siempre y cuando que el régimen abyecto y la maligna familia de los Obiang no se entrometen en el quehacer de los profesionales y técnicos con sus estúpidas y ridículas sabias orientaciones y sus manías y prácticas separatistas y discriminatorias, las cosas salen bien.
TERCERA CONCLUSIÓN: cuando los guineanos de a pie se juntan sin que les introduzcan y fomenten el regionalismo, la discriminación étnica o tribal, la soberbia y la supremacía de los de Mongomo; ganamos todos, gana el país. En esta Selección, no se sabe quién es fang, boobe, annobonés o bisío; nadie sabe de dónde es cada jugador porque así se han educado donde nacieron, crecieron y viven muchos, España. Por consiguiente, la unión hace la fuerza.
Se han apuntado y celebran los éxitos de jóvenes que nunca tuvieron ayuda, colaboración, ni el apoyo institucional, los que tienen secuestrado el país y están ofreciendo millones de euros por los goles marcados y por haberse clasificado como primeros del grupo de la muerte sin ninguna derrota. Ni Obiang padre, ni el hijo, ni siquiera el ministro de deportes, Engonga Nguema Onguene, saben los nombres de los componentes de la Selección Zalang Nacional; hasta se atreven a paralizar todo un país decretando desde el coche un día sin actividad en todo el territorio, señal de que el Estado son ellos y no les importan ni las leyes, ni las normas; una demostración de que todos los recursos y riquezas del Estado les pertenecen y lo dan a quienes quieren y como quieren. Todas las personas, hombres y mujeres, que están llorando desconsoladas porque no les pagan y hasta invocan la compasión de su Hermano Mayor para que les ayude porque no pueden más, los niños que no pueden asistir a clases por falta de medios, ni ser tratados en los hospitales, o los que están buscando qué comer entre la basura…, no son dignos de recibir los millones de los Obiang, no son guineanos, ni son personas. El Ministerio de deportes así como la Federación, no tienen fondos para pactar las primas y asistir a la Selección Nacional como se hace en todas las partes; tiene, la familia Obiang, que demostrar que son los dueños absolutos de todo.
Hay una ÚLTIMA CONCLUSIÓN QUE SACAR: los guineanos que soportan y sufren en propia carne las consecuencias de la dictadura de los Obiang; estad seguros de que los que hemos tenido que salir a buscarnos la vida y las oportunidades lejos de nuestro país, estamos formando a nuestros hijos y a nosotros mismos para que en cuanto tengamos la oportunidad, dotemos el país de estructuras y profesionales capaces de levantarlo y situarlo a la altura que se merece; ahora le ha tocado la Selección de fútbol. Más adelante, veréis a médicos, periodistas, ingenieros, economistas, lingüistas, abogados, informáticos, psicólogos, psiquiatras, etc, etc, para seguir engrandeciendo a nuestra hermosa patria. Así que, no nos veáis como problema ni como enemigos; somos la solución.
Mientras tanto: ¡¡AÚPA, HALA Y ARRIBA ZALANG!! A POR LOS SIGUIENTES, HASTA EL FINAL.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?









