Mentir como lo hacen los Obiang, es vomitivo

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Por José Eugenio Nsue

 

 

Ojalá fuese real la historia de Pinocho, ese niño (marioneta) de madera cuya nariz puntiaguda crecía cada vez que decía una mentira; las narices de los Obiang, incluido las de todos sus sirvientes y braceros, estarían arrastrándose por el suelo de lo largas y grandes que serían por mentir tanto; ni siquiera serían comparables con la del soneto de Francisco De Quevedo: «érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una alquitara medio viva, érase un peje espada mal barbado; era un reloj de sol mal encarado, érase un elefante boca arriba, érase una nariz sayón y escriba, un Ovidio Nasón mal narigado».

Uno puede ser un mentiroso compulsivo, enfermizo, si solo se limita a mentir en el ámbito familiar o en su círculo de amistades; seguiría guardando las apariencias en el ámbito laboral o social aunque su comportamiento sería igual de feo, pecaminoso, repugnante. Mentir a todo el mundo, además de la familia y amigos todos los días y todas las veces, significa tener una severa patología, un problema gravísimo; eso es lo que les pasa a Obiang, familia y colaboradores. No sólo mienten a los suyos y a sí mismos, también lo hacen al país, a la nación, a todos los habitantes y a la comunidad internacional, eso que Obiang y familia precisamente no debían hacer eso ni a la nación que tanto les ha dado, ni a la población que les ha servido y ha estado bajo sus órdenes durante tanto tiempo sin rechistar. Sus vidas se basan en la mentira, allá donde van no dejan de mentir y engañar.

Obiang-padre es el gurú, el maestro, el mentor e impulsor de la mentira para su familia y sus seguidores. La última perla de las toneladas de mentiras en su haber, ha sido en una entrevista reciente en su visita a Rusia en la que dice entre otras barbaridades: [Obiang: «…cuando hablan de Guinea (las potencias occidentales) de un presidente longevo en el poder, es porque la población está viviendo de que nosotros estamos explotando racionalmente nuestros recursos. Esa es nuestra insistencia. Incluso nosotros seguimos quejando, por eso algunas empresas se han marchado porque creen que las exigencias del Gobierno de Guinea Ecuatorial no les aventaja». Periodista: ¿porque esa exigencia es para una redistribución equitativa de la riqueza? Obiang el Pinocho: «Sí». Periodista: ¿cómo lo hacen? Obiang el Pinocho: «Nosotros, nuestro país se está desarrollando en todos los aspectos y en todas las esquinas, es decir, no hay ningún lugar en Guinea Ecuatorial que no respira del progreso, del desarrollo. Por lo tanto, nosotros estamos haciendo una distribución equitativa, estamos financiando los servicios básicos para dar la prosperidad a nuestra población «.

La desfachatez y la caradura de Obiang son tremendas; afirmar que «nuestro país se está desarrollando en todos los aspectos y en todas las esquinas», «no hay ningún lugar en Guinea Ecuatorial que no del progreso, del desarrollo…», es ser malévolo, malvado, cruel, inhumano, además de sádico; demuestra que no vive en este país, no ve a la población ni tampoco escucha los angustiosos y generalizados lamentos y llamadas de socorro de la población. Para ese criminal, los pueblos que se quedan aislados por las riadas que llevan por delante los obsoletos y rudimentarios puentes de madera, los mercados rodeados de inmundicia, ratas y moscas de Semu (Malabo) y Bikuy (Bata), los centenares de hombres, niños y madres que sobreviven buscando que llevarse a la boca o lo que vender en las basuras que se amontonan por doquier; o las mujeres abandonadas en Benin por CEIBA después de haber pagado sus pasajes u otros que no pueden viajar de Malabo a Bata y viceversa tras haber comprado los billetes en las oficinas de esa ridícula y esperpéntica compañía aérea; los que como la hermana concepcionista recién fallecida en Malabo, Soria María Luisa Del Castillo que en gloria esté, mueren en Guinea porque les niegan la asistencia médica de los mal llamados hospitales públicos sin previo abono de unas fianzas cuantiosas, otros por falta de medicamentos o mala praxis; o los niños secuestrados y asesinados así como los adultos cuyos cuerpos mutilados se encuentran por las calles, flotando en los ríos u ocultos en los matorrales; los que viven en las chabolas y llevan vidas de perros que malviven en todo el país porque no encuentran trabajo, no pueden hacer frente a los gastos imprescindibles de cualquier ser humano ni cuidar a los suyos…, no viven en la fantasiosa Guinea descrita por ese psicópata.

No es de recibo el nivel de cinismo ni el grado de maldad de Obiang y los suyos; ¿qué les ha hecho Guinea y los guineanos para que les aborrezcan de esta manera? ¿A caso no se han beneficiado y enriquecido tanto gracias a este país? ¿Es verdad que Obiang, su familia y los suyos por carecer de conciencia y sentimientos por eso se han vuelto inhumanos, crueles e insensibles? ¿Por qué y a partir de cuándo han llegado a ese odio e inquina hacia el país que tanto les ha dado?

A pesar de que algunos lo teníamos bastante claro de que era imposible que Obiang cambie, se humanice y pida perdón al pueblo de Guinea Ecuatorial por todo el daño que le ha hecho aunque fuera en el lecho de su muerte; otros en cambio albergaban la esperanza de que quizás alguno de sus hijos podía tomar otro rumbo, el de la humanidad y el sentido común. Visto lo visto, está claro que se van a quedar con las ganas; se está demostrando que de esa familia, no se puede esperar nada ni humano, ni bueno para el país o para la población; ni él ni los suyos son de este mundo, ni son humanos; puede que sean una especie de alienígenas que ha aparecido de repente para esclavizar, torturar y maltratar a los guineanos; unos extraterrestres u hologramas que en lugar de contar con la Inteligencia Artificial, les han dotado con una inteligencia criminal, diabólica. Y la pregunta que nos hacemos es: ¿por qué a nosotros los guineanos y hasta cuándo?

En lugar de combatirles y buscar por todos los medios acabar con ellos para que podamos vivir igual que se vive en todo el mundo civilizado, han formado unos clubes satánicos como el MAO o la ASHO (Movimiento Amigos de Obiang y Asociación Hijos de Obiang) donde se alinean y adhieren lo peor de la especie humana para perpetuar el sufrimiento y el exterminio de los guineanos. Lamentable.

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

 

 

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